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Sara García García

Doctoranda en Derecho de la Universidad de Valladolid

Con motivo del nuevo paquete sobre economía circular planteado por la Unión Europea, el Comité Europeo de las Regiones emite un Dictamen con varias propuestas de enmienda, así como recomendaciones políticas en relación con diversos aspectos de la normativa comunitaria sobre residuos.

El Comité recibe con entusiasmo la iniciativa considerando especialmente reseñables sus ventajas tanto para consumidores, empresas y toda la economía en general de la Unión Europea como para específicamente el medio ambiente del territorio. En concreto, destaca la mejora en la creación de empleo, el aumento de la competitividad de la empresa europea en su conjunto, desde pymes a grandes empresas, el impulso del desarrollo de tecnologías limpias o la reducción de la dependencia energética europea.

Siendo un total de diez las enmiendas propuestas a aspectos concretos de la mencionada legislación, consistentes fundamentalmente en especificaciones o mejoras técnicas, o implantación de nuevos plazos, resulta más interesante lo relativo a las recomendaciones políticas planteadas por el Comité.

Para conocer en detalle el contenido de las diez enmiendas, nos remitimos al texto del Dictamen.

De las recomendaciones políticas expuestas por el Comité, doce concretamente, destacarían los siguientes aspectos:

  • Primero: alineación de las definiciones: partiendo de reconocer el esfuerzo realizado para tener un conjunto claro y armonizado de conceptos en la materia analizada, el Comité pide a la Comisión Europea «que siga velando por que todas las definiciones se ajusten al Catálogo Europeo de Residuos, se eviten ambigüedades y se disponga de datos comparativos sobre los progresos realizados por los Estados miembros y los entes locales y regionales».
  • Segundo: control: se considera necesario reforzar los controles sobre los traslados ilícitos de residuos en todo el territorio de la Unión, pues dificulta la realización de los objetivos propios del sistema de economía circular, basado en los valores del reciclaje y la reutilización.
  • Tercero: etiquetado: el Comité propone el establecimiento obligatorio de un etiquetado para los productos de consumo comercializados en la Unión Europea que «permita determinar con claridad cómo diferenciar los residuos dentro de las principales categorías de recogida selectiva», así como, en caso de poder formar parte de diferentes categorías, indicar el destino de cada componente.
  • Cuarto: responsabilidad ampliada del productor: se apunta imprescindible armonizar los requisitos mínimos para mejorar los resultados de los regímenes de responsabilidad ampliada del productor. Además, el Comité insta a que no se rebajen esos requisitos y se refuercen disposiciones claves como la garantía de transparencia y plena cobertura de los costes por parte de los productores para los entes locales y regionales, o la propuesta de recompra de los envases reutilizables por las grandes cadenas de distribución.
  • Quinto: prevención de residuos: en este aspecto concreto, el Comité Europeo de las Regiones advierte de necesidades especiales de mejora; así, ve preciso trabajar por detallar mejor los requisitos mínimos de calidad para los residuos alimentarios y propone definir un «procedimiento estándar mínimo uniforme» para toda la Unión, que facilite la recuperación de los residuos alimentarios, tema de esencial importancia en la actualidad en las políticas comunitarias, de tal modo que se garantice su inocuidad.

En este sentido ve necesario también aumentar esfuerzos en torno a las campañas de educación y sensibilización sobre la prevención de residuos.

  • Sexto: iniciativas let’s do it y clean-up-day: pese a tratarse de iniciativas de origen social, el Comité pide a la Comisión apoyarlas y aprovecharlas, siendo el único fin la mejora del sistema propuesto y protección ambiental.
  • Séptimo: reutilización y reciclado: en este punto, las recomendaciones del Comité son de distinta naturaleza; por ejemplo, por un lado, se pide el establecimiento de objetivos vinculantes de reutilización para residuos específicos como muebles, textiles o electrónicos.

Por otro lado, insta a la Comisión a establecer, para 2030 un objetivo mínimo aplicable a los residuos de envases del 70% en peso para la reutilización y el reciclado de plástico.

Considera además necesario redefinir los conceptos de reciclado y reutilización, ya que, en palabras del Comité, en la actualidad corresponden a dos grupos de instalaciones diferentes, con distintos recorridos y necesidades específicas.

Se propone también en esta materia la introducción de incentivos económicos para los procesos que produzcan menos residuos, o para reducir los residuos no sometidos a reciclado.

Y en el plano más institucional, se recomiendan aspectos como la previsión de unos métodos armonizados para calcular las tasas de reciclado en toda la Unión, el desarrollo de indicadores relacionados con el valor medioambiental de cada tipo de residuo también comunes, o la inclusión en la Directiva marco de la obligación de los Estados miembros de informar sobre los residuos industriales no peligrosos de forma periódica, entre otros.

  • Octavo: valorización energética y depósito en vertederos: resulta interesante la petición del Comité a los Estados miembros de promover la creación de plantas de producción de energía de alto rendimiento a partir de residuos, algo totalmente coherente con la economía circular objeto del Dictamen.
  • Noveno: excepciones: acepta las exenciones concedidas a determinados Estados miembros que registran los niveles más bajos de gestión de residuos, pero con condiciones concretas tendentes a la consecución de los objetivos comunes en el futuro.
  • Décimo: actos delegados: el Comité muestra preocupación por «el amplio poder que las Directivas propuestas confieren a la Comisión para adoptar actos delegados», y por ello, propone limitar el recurso a ellos pues, según afirma, ese abuso de los actos delegados por parte de la Comisión debilita las posibilidades de control y escapan al proceso democrático y legislativo.
  • Undécimo: Pacto de los Alcaldes y la gestión de residuos: «propone, dado el éxito del Pacto de los Alcaldes para el clima y la energía, instituir una estructura semejante para la gestión de residuos; en este contexto destaca el papel del Comité Europeo de las Regiones como asamblea de los representantes regionales y locales de la Unión Europea, a la hora de movilizar a los entes locales y regionales e intensificar sus esfuerzos para mejorar la eficiencia de los recursos, reducir el desperdicio e incrementar el recurso en los municipios al reciclado, la reutilización y la recuperación».
  • Duodécimo: subsidiariedad y proporcionalidad: sobre este último punto, el Comité critica duramente a la Comisión Europea en relación a sus actuaciones en torno al paquete de economía circular y la gestión de residuos, sobre lo cual considera que, pese a existir pleno respeto al principio de subsidiariedad, sin embargo considera menoscabado el principio de proporcionalidad y recomienda tomar medidas para solucionarlo.

Para realizar dichas aseveraciones, el Consejo se remite a la consulta del Grupo de Expertos sobre la Subsidiariedad y examen de las decisiones pertinentes por parte de los parlamentos nacionales y las asambleas regionales de aspectos vinculados con la subsidiariedad y la proporcionalidad del paquete de medidas sobre una economía circular, recogido en el documento COR-2016-1521.

El documento completo está disponible en el siguiente enlace: Dictamen del Comité Europeo de las Regiones — Propuestas legislativas por las que se modifican las Directivas sobre residuos

Fuente:
Actualidad Jurídica Ambiental

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